Me siento feliz. Es la primera vez que puedo en realidad aceptar que me siento y sé que soy feliz. Te encontréCuando es amor verdadero, se reconoce, se siente, se palpa, se escucha, se ve. Dejo que el tiempo transcurra cuan lento él quiera, yo solo quiero verte, escucharte, contemplarte, admirarte. Estas ahí, hablando o en silencio, de pie o sentado, dormido o despierto… y te veo, te contemplo, te observo y me enamoro más de vos. Tenés ese toque especial para hacerme sonreír con tan solo una frase o quizá solo una palabra. Agradezco tu sencillez, tu espontaneidad, tu dulzura, tu ternura, tu increíble manera de conquistarme, tu compañía, tu amistad. Agradezco la oportunidad de encontrarte. Agradezco que Dios te haya escogido a vos, para mí. Tenias que ser vos, el lo sabía y yo hoy estoy segura que tenias que ser vos, sos vos y solo vos. Sé que toda esta tranquilidad, esta paz, esta armonía en mi vida, existe por y gracias a vos. No podría haber sido de otra manera, estabas destinado a llegar a mí. Yo estaba con los brazos abiertos para recibirte, aun sin saber que ese día precisamente, ibas a venir.